Mi Querido Diario
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Mi querido Diario: Libertad y trabajar viviendo el presente: de cómo trabajar sin trabajar ni un solo día

Mi querido Diario: Libertad y trabajar viviendo el presente: de cómo trabajar sin trabajar ni un solo día

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Mi Querido Diario:

te amo más que nunca. Es un placer venir aquí cada día (sea de noche o de día) y revelarte mis más profundos secretos, contarte cómo me ha ido el día o cómo comienza éste (como hoy, que me apetecía hablarte en el inicio de mi día). Y es un desahogo brutal el poder comunicarte mis pensamientos y zozobras de cada día.

Volver a ser niña. Volver a cuando tenía 8 años y te transmitía todo lo que pensaba, todo lo que pasaba por esta loca cabeza de niña inocente, que pensaba siempre en un mañana mejor, escapando de ese hogar abusivo y despiadado que no entendía su inocencia, pureza y amor por los animales, amor por todo en realidad. Y volver a ser esa niña, pero en mi edad adulta, con la evidente protección que me confiere mi vida actual, lejos de ese hogar machacón que sin ego no sobrevive... en un mundo paralelo creado por mi creatividad, y por mi amor, es algo simplemente maravilloso.

Y aquí estoy, feliz como una perdiz, y más a gusto que un arbusto, empezando mi día llena de energía y pensando en bajar a desayunar con mi amor. Y es que es tan bello tener una familia que te acepta como eres, que te quiere por quién eres y que espera cada día tu presencia para completarse... que no cabe en mí mayor felicidad.

Y también quería decirte querido Diario, que hoy, al despertar, he decidido que voy a hacer lo que me salga de las narices con mi trabajo; que me he cansado de horarios apretados o de formas de llevar a cabo mi trabajo que, de alguna manera, me hacían escapar de quien soy en realidad. ¡Se acabó! desde hoy eso se terminó y decido ser libre para siempre. Ni horarios apretados, ni compromisos que me alejen de mi Ser, nunca más. 

A partir de ahora me dedicaré a mi misión y trabajo cuando el corazón lo dicte y punto. Ni más ni menos, así lo pienso y sé que tú, mi amado Diario, estás completamente de acuerdo, porque lo siento en todo lo más profundo de mi ser. Y por eso, solo por eso, sé que es lo correcto, la decisión acertada, lo mejor que podría hacer.

Libertad plena, porque en mi plena libertad, es el único lugar donde puedo ser yo misma y solamente siendo yo misma, aportaré a los demás lo que de verdad necesitan. Amor y más amor, lo que es lo mismo que ayuda y más ayuda.

¿Y qué más quiere Dios de nosotros sino eso? y yo le daré a Dios lo que realmente necesita: un niño creativo, amoroso y dadivoso, que tiene su fuente de mayor poder en la más absoluta soledad y libertad. Punto. Así de claro. Porque yo me debo a Dios y no a los Hombres. Y eso lo tengo claro como el agua cristalina.

Viva yo y viva mi libertad, consagrada en el albor de la batalla Espiritual que libro cada día, a la diestra de Dios, Mi Padre.
 

Te quiero mi amado Diario.